Dunedin

Capital del patrimonio cultural y natural

Las colonias de flora y de fauna de Dunedin y sus espectaculares paisajes costeros se conjugan con una cultura urbana cautivante.

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Hogar de la vida silvestre

Cerca del centro de Dunedin, viven extraordinarios mamíferos y aves marinas, tales como el albatros real, los pingüinos de ojos amarillos, los pingüinos azules, los lobos marinos de Nueva Zelanda y los leones marinos.

El mejor lugar para ver estas increíbles criaturas es la punta de la Península de Otago, un paraíso de paisaje costero y hábitats naturales. El camino alrededor de la península está salpicado por hermosas bahías, pueblos históricos, tierras de cultivo, playas embravecidas donde se practica surf y acantilados.

Justo en la punta de la Península de Otago está el Centro de Albatros Reales, donde puede visitar la única colonia reproductiva peninsular de albatros reales en el mundo. Cerca se encuentra la reserva privada de conservación de pingüinos de ojos amarillos, Penguin Place, cuyo nombre en maorí es hoiho. También puede ver los pingüinos azules, lobos marinos y leones marinos con un operador turístico local, tal como Nature’s Wonders o Monarch Cruises, quienes conocerán las mejores ubicaciones para los avistajes.

En lo alto de la Península de Otago, se encuentra el Castillo de Larnach, una mansión del neogótico construida en la década de 1870. Se trata de un verdadero castillo, ¡con fantasmas incluidos!

Arquitectura histórica espectacular

Muchas de las edificaciones más imponentes de Dunedin se construyeron en la época de la fiebre del oro, época durante la cual el costo no era ningún impedimento. Como resultado, la ciudad posee la mejor colección de edificios con ornamentación victoriana y eduardiana del hemisferio sur.

Inaugurada en 1906 y descrita como una colaboración experimental entre los estilos arquitectónicos clásico y neogótico, la Estación del Ferrocarril de Dunedin es extravagantemente hermosa. La combinación del basalto oscuro con la piedra caliza blanca le aporta el aspecto de la casa de jengibre más grande del mundo.

 

En lo alto de la Península de Otago, se encuentra el Castillo de Larnach, una mansión del neogótico que suele denominarse como el único castillo verdadero de Nueva Zelanda. Construido en la década de 1870, demandó el trabajo de 200 obreros durante más de tres años. Se cree que en el castillo habitan dos fantasmas. Otra de las casas solariegas para visitar es Olveston, que ofrece una visión detallada del estilo de vida de la clase alta de principios de 1900.

Ambiente gastronómico en Dunedin

Como comunidad, Dunedin se enorgullece de ser elegante, creativa e innovadora, especialmente en lo que respecta a la gastronomía. Muchos restaurantes se encuentran dentro de elegantes edificios históricos y sus menús tienen tanta personalidad como su decoración. Asimismo, descubrirá la excepcional personalidad intrigante y divertida de la ciudad reflejada en los bares y cervecerías de Dunedin.

Todos los sábados a la mañana, la Feria de Agricultores de Otago exhibe los mejores productos y alimentos artesanales de la región. Esta feria de alimentos en Dunedin ha sido votada como la mejor de Nueva Zelanda, así que prepárese para sorprenderse.

En el área de degustación de la cervecería Emerson’s Brewery, quienes beben cerveza en Dunedin disfrutan de una variedad de ocho cervezas de barril como mínimo. Para poder apreciar todos los sabores, primero puede hacer un recorrido de cervecerías y balancear su ingesta de cerveza con el consumo de sabrosos platos de refrigerios en bares, platos compartidos y menús de brunch y almuerzo.

Aventuras refrescantes al aire libre

A un corto recorrido en autobús desde el centro de la ciudad de Dunedin, está la playa de St Clair, un espectacular trecho de arena blanca con uno de los sitios más confiables del país para la práctica de surf. Aquí puede nadar en verano o sumergirse en las piscinas de agua salada climatizada para relajarse.

Asegúrese de empacar su calzado para excursionismo favorito para su viaje a Dunedin ya que hay algunos paseos muy populares en la región. Uno de los preferidos es el sendero del Monte Cargill detrás de la ciudad, que ofrece amplias vistas de las colinas, la ciudad y el puerto. También hay un sendero panorámico conocido como Pineapple Track; tendrá que dedicarle medio día a esta aventura, pero realmente lo vale.

Diez principales actividades para realizar en Dunedin

1. Apreciar la flora y la fauna desde el agua

Desde un crucero, podrá disfrutar de la ciudad desde una perspectiva distinta y llevarse consigo imágenes de albatros, pingüinos y lobos marinos.

2. Subir la calle más empinada del mundo

Subir la calle Baldwin realmente lo dejará sin aliento; ¡se tarda alrededor de 10 minutos en caminar 350 metros!

3. Sumergirse en el pasado

El Museo de los Pobladores Toitū Otago lo cautivará. Es un tributo a la valentía, fortaleza y compromiso de los primeros pobladores de Dunedin.

4. Tomarse una selfie en Lovers Leap

El serpenteante sendero desde el Camino Sandymount constituye una caminata sencilla con una recompensa enorme: acantilados espectaculares, amplias vistas costeras y un arco marino conocido como Lovers Leap o el Salto de los Amantes.

5. Conducir hasta el Castillo de Larnach

El camino de las tierras altas a lo largo de la Península de Otago hasta el Castillo de Larnach es sumamente pintoresco.

6. Hacer un viaje pintoresco en tren

El Ferrocarril Taieri Gorge recorre el hermoso interior de la ciudad hasta Middlemarch en el centro de Otago.

7. Desayunar en el octágono

Hay algunas cafeterías bellísimas en el centro histórico de la ciudad.

8. Visitar la feria para comprar alimentos artesanales

Visite la Feria de Agricultores de Otago y pruebe el chocolate Ocho, el queso Evansdale, la miel del centro de Otago, la cerveza artesanal Steamer Basin, los platos hechos con vísceras de cordero y avena o haggis, y mucho más.

9. Descubrir Tunnel Beach

Caminará atravesando la oscuridad para emerger luego en un pasaje marino hermoso compuesto de acantilados de arenisca blanca, verdes prados, cielo azul y agua turquesa.

10. Disfrutar del arte callejero

En la zona de almacenes en Dunedin conocida como Warehouse Precinct, encontrará obras de arte pintadas en callejones por el artista inglés Phlegm y el artista belga ROA, así como también brillantes creaciones de artistas locales.

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